miércoles, 3 de noviembre de 2010

Un día como una mujer de la antigüedad


Por la mañana, me he despertado, me he vestido y lavado la cara, más tarde he despertado
a mi marido y le he preparado el desayuno, al acabar de desayunar he lavado los platos y he ido
con mi jarro a por agua al río, al volver me he hecho un traje con quitón y le he puesto una
fíbula a cada extremo. A la hora de comer he cocinado para mi marido y hemos comido los
dos juntos, luego he quitado la mesa y he lavado los platos. Normalmente así paso las mañanas
haciendo trajes y cocinando. Al atardecer he ayudado a mi marido a recoger los cultivos del
huerto. Con los alimentos que hemos cogido he hecho la cena.
Así son mis días.

Att: Andrea Molina 

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